La última etapa de Foucault empezó con la publicación
de Vigilar y castigar, en 1975. Se preguntaba en este ensayo si el
encarcelamiento es un castigo más humano que la tortura, pero se ocupa más
de la forma en que la sociedad ordena y controla a los individuos
adiestrando sus cuerpos; por ejemplo, un entrenamiento básico puede
disciplinar y preparar a una persona para ser un soldado. Los últimos tres
libros de Foucault Historia de la sexualidad, Volumen I: Introducción
(1976), El uso del placer (1984) y La preocupación de sí mismo (1984), son
parte de una truncada historia de la sexualidad. En estos libros, Foucault
rastrea las etapas por las que la gente ha llegado a comprenderse a sí
misma en las sociedades occidentales como seres sexuales, y relaciona el
concepto sexual que cada uno tiene de sí mismo con la vida moral y ética
del individuo. En todos los libros de este último periodo, Foucault
intenta mostrar que la sociedad occidental ha desarrollado un nuevo tipo
de poder, al que llamó bio-poder, es decir, un nuevo sistema de control
que los conceptos tradicionales de autoridad son incapaces de entender y
criticar. En vez de ser represivo, este nuevo poder realza la vida.
Foucault anima a la gente a resistir ante el Estado del bienestar
desarrollando una ética individual en la que cada uno lleve su vida de tal
forma que los demás puedan respetarla y admirarla.