El arte de caminar
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La elegancia es fuerza contenida. Azorín |
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Es simplemente una cuestión de
establecer el punto hacia donde queremos caminar. Verlo con los ojos
de la mente. Visualizarlo. En la primera caminata, se ha de empujar
hacia adelante la zona pélvica de forma exagerada. Te sentirás
extraña y al principio será probablemente divertido. Pero goza de
ella. Hazlo en un lugar donde te sientas tranquila, lentamente al
principio y deja que tu cuerpo se ajuste. Todos los músculos dirán
que No, descubrirás músculos que incluso no sabías que existían.
Pero si perseveras, te sentirás flotar. la cabeza y los
hombros oscilando, ni uno ni otro
para arriba o atrás o de lado. Como si alguien tuviera un asa fuera
de tu cabeza y tirara de ti hacia arriba La espalda totalmente
recta, los hombros atrás, los pechos erguidos. La mitad superior de
tu cuerpo bajo absoluto control. Deja que prevalezca ese sentido de
ligereza que guiará tus pies a través de la tierra. Después de
mucha práctica adquirirás un andar grácil y suave. Vino a casa con la sonrisa más grande que había visto nunca en su cara. Dijo que nunca se había sentido más femenina, más sensible, más exultante en su toda vida Estaba como una "gata caliente, dejando que los gatos masculinos supieran que estaba lista para ellos". Se respiraba en el aire que estaban dispuestos a "acoplarse" con ella. Estaba totalmente húmeda como si se hubiera masturbado. Dijo que entre la combinación del aire, el rozar de la tela y la forma de caminar, había sentido como pequeñas descargas eléctricas. Era como una flor abierta. Aquí estaba una mujer que nunca había pensado en sí misma como deseable, femenina. Sintiéndose apenas nada antes de encontrarse con mis ojos. Una mujer permitiéndose ser una mujer, orgullosa e indicando abiertamente que se atrevería a hacer todo lo que yo la ordenase.
Este artículo ha sido escrito por Lauren |