SUPREMACIA REAL

Supremacía Femenina
 
Como Ser Un Buen Marido
Superioridad Femenina

Supremacía Femenina
     La Superioridad Femenina no es un juego sexual o una moda. La superioridad femenina sobre los hombres es una evolución natural.

     Durante las dos ultimas décadas, he llegado a ver inferioridad y debilidad masculina en la vida real frente a mujeres superiores de la vida real de maneras que jamás habría imaginado. De hecho, creo que en mas frentes de los que creemos, las mujeres han dado un paso al frente y han tomado una posición de superioridad sobre los hombres sin que ellos pudieran hacer mucho para evitarlo. En todos los posibles aspectos las mujeres han demostrado ser más inteligentes, mejores y más poderosas que los hombres.

     Observando a los jóvenes he podido observar que las mujeres obtienen mejores resultados académicos y además la escena académica ha sido tomada por las mujeres. Las mujeres tienen mas confianza en si mismas, asimilan mejor los conocimientos son mejores lideres y soportan mejor el stress de la vida.Las cosas en el hogar aun son mas claras. Me he dado cuenta que a mi pareja le encanta esta situación. De hecho, cuando me comenta por primera vez su sentimiento de inferioridad en el trabajo, me río diciendo que ya era hora de que los hombres se diesen cuenta de la realidad. Desde entonces insiste en recordarme que, por que es hombre es inferior. Y para probarlo debe masturbarse delante de mí. A veces desnudarse frente a mi, arrodillarse mientras le digo quien es y a donde pertenece. Y esto pasa ya casi todos los días. Hasta mi hijo se han dado cuenta de que ya no él si no su madre quien lleva los pantalones en casa. Tengo menos de 50 años y he azotado a mi pareja y también por todas los hombres que han demostrado a lo largo de los años su inferioridad ante mí de tal manera que no puedo negar que los hombres son más débiles y son realmente el sexo inferior.
Como Ser Un Buen Marido
Arriba
    Tener la cena preparada, planeando todo con tiempo (incluso un día antes) una comida deliciosa a tiempo. De esta manera tu Diosa sabrá que has estado pensando en Ella y que te preocupas por sus necesidades. La mayoría de las Mujeres tienen hambre cuando vuelven a casa y el tener una buena comida es una parte importante de una cálida bienvenida al hogar.

     Prepárate a ti mismo. Sé el primero en llegar y descansa para estar fresco para servirla. Dúchate, aséate y perfúmate.

     Pon todo en orden. Da una vuelta de reconocimiento antes de que tu Diosa llegue, recogiendo todo lo que este fuera de su sitio y quita el polvo que se ha depositado durante el día. De esta manera tu Diosa se sentirá en un lugar confortable para descansar.

     Reduce el ruido. Cuando Ella llegue, elimina toda fuente de ruidos (lavarropas,...) Demuestra tu felicidad por su vuelta con un abrazo y un beso.

     Qué no hacer: No la vuelvas loca con tus insignificantes problemas. No te molestes si llega tarde a cenar, piense que Ella habrá pasado por un día horrible. Trata de hacer que se sienta confortable.

     Deja que Ella hable. Seguro que lo que tenga que decir es más importante que todo lo que tengas para contar.Tu objetivo es: hacer de tu casa un palacio de paz orden y tranquilidad donde tu Diosa pueda renovar su espíritu y su cuerpo.
De Real Women don't do Housework
 
 
Superioridad Femenina
Arriba
     Como parte del proceso de inversión de polaridades sexuales que la especie humana está experimentando, se está dando un fenómeno psicosocial próximo al sadomasoquismo en que una mujer psicológicamente masculinizada vilipendia a un hombre psicológicamente feminizado. Alrededor de ello se está construyendo un movimiento social que tiene por lema la supremacía femenina.
     En la mayoría de los casos, se trata de mujeres poseedoras de mentes masculinas, agresivas, dominantes, e incluso sexualmente ginefílicas, que han padecido de alguna forma sobre su persona el abuso del patriarcado tradicional. Ellos son casi siempre hombres de sicología sensible, femenina, sumisa, que han proyectado en sus conciencias la culpabilidad por formar parte de la mitad explotadora de la humanidad, el género masculino. Así, estas mujeres se mueven entre el odio, el desprecio o la venganza, y estos varones entre la baja autoestima, la confusión y la inseguridad sobre el valor de su identidad sexual.
     No tiene porqué tratarse, en el caso de ellos, de individuos transexuales o transgenéricos, cuya identificación sexual primaria sería femenina; aunque un porcentaje entre estos individuos lo forman efectivamente identidades sexuales cruzadas, incapaces de desembarazarse del ego masculino en el que fueron socializadas y tras el que niegan su naturaleza fundamental, estacionándose así en aquella tierra de nadie ínter genérica, alimentada por su complejo de inferioridad frente a las mujeres "reales".
     Sin embargo, el grueso de las filas de nuevos bi sexuales, lo forman hombres que no hallan el camino de su naturaleza masculina al no encontrar reflejo en los estereotipos de machismo que imperan en la sociedad, y que cargados inconscientemente en sí mismos de vergüenza ajena- no encuentran otro modo de expiación y purificación de su pecadora virilidad que someterse a las torturas de una o de cualquier mujer. Otra muestra son aquellos hombres cuya profunda sensibilidad, cotidianamente entredicha por su personalidad forzosamente asertiva, sólo les cabe expresarla a condición de travestirse en mujer, resultando el episodio en una liberación de su naturaleza emotiva respecto del estrés a que el papel social viril les somete.
     En todo caso, para que el juego de roles aquí analizado funcione, debe haber -por el lado del varón- un yo o un ego masculino, no una identidad femenina plenamente auto asumida (o resuelta transexualidad. Y por el lado de la mujer debe haber un yo o un ego femenino, pero no una auto asumida identidad masculina (o transexualidad manifiesta.)
     Es en la frontera entre un ego masculino y un yo femenino (negado inconscientemente por el estigma transgenérico) donde la sexualidad del varón puede deslizarse hacia la androfilia; y es en la frontera entre un ego femenino y un yo masculino (obviado por el ultraje que plantearía asimilarlo) que la sexualidad de la mujer puede derivar hacia la ginefilia. En estos casos la aparente homosexualidad solamente señala la presencia de una identificación sexual mucho más evasiva a la percepción superficial del individuo y probablemente una identidad sexual cruzada.
     En definitiva, se trata de la manifestación de psicologías asentadas en cerebros menos diferenciados que en el pasado entre masculino y femenino, aunque en la mayoría de los casos retengan una conciencia de su identidad sexual como asociada a su dotación reproductiva (genital). Mentes casi ínter genéricas que han neurotizado sus personalidades sexuales al no haberse podido identificar con el repertorio de roles de género que se les ofreció mientras se socializaban, derivando entonces a conductas invertidas de dominio versus sumisión como exorcismo para su particular sentimiento de desplazamiento al margen de una sociedad en la que -respectivamente- ser mujer tradicional la convierte a una en víctima / abusada y ser hombre tradicional lo convierte a uno en verdugo / violador.

SubMale:
     Hombres escindidos (y por eso estresados) entre su lado masculino (identidad básica) y su lado femenino (mucho más rico que el del varón promedio), el cual proyectan y liberan en el travestismo.
     Hombres superiormente sensibles, confusos respecto de su expandida identidad masculina, que tienen a la mujer por un modelo humano ideal y fuera de su alcance (ya que puede manifestar plenamente las cualidades que a ellos les están denegadas), y a la que no dudan en rendirse y someterse como ejemplar de supremo grado evolutivo.
     Hombres anulados por la culpabilidad sexual andro-colectiva, la cual exorcizan mediante un masoquismo feminista posibilitado por dominantes mujeres, androfóbicas y ginesupremacistas.
     Hombres primariamente femeninos (es decir, no hombres sino mujeres transexuales) que no pueden creer en su innata feminidad debido al dogma genita lista, de modo que comprometen su identidad en un transgenerismo subfemenino que conjuga travestismo y masoquismo feminista.

FemDom :
     Mujeres resentidas de los hombres, entre ellas: lesbianas radicales, víctimas del patriarcado, que han convertido su dolor en agresividad calculada, expresándola como violencia y sadismo rituales en relaciones consensuales con varones desvirilizados.
     Mujeres naturalmente dominantes que se tienen a sí mismas por el sexo fuerte, cuya tendencia espontánea es manejar (pero también "proteger", "educar", "amaestrar", "domar") al hombre a su antojo como un siervo o un subordinado.
Khandroma ©
Noviembre 1999